Jueves, 21 de junio de 2007

c) Reacción

Durante el tiempo que duró esta discusión entre madre e hijo, se había ido aproximando lentamente un gran pez que, no aguantando más su cu¬riosidad, gritó:
--¡Vecina!, ¿tan grave es lo que discu¬tes con tu hijo para que levantes tanto la voz?... Es que no tenéis intención de salir hoy.
Al oír estas voces, la madre, se asomó a la puerta de su casa, gimiendo:
--¡Qué tiempos! Ahora los hijos quieren enseñar a sus madres.
--¿Cómo es eso?
--Mira lo que pretende este crío. Insiste en su deseo de ir a ver lo que pasa por el mundo. ¡Qué cosas!
La vecina se dirigió a Pequeño Pez Negro:
--Dime pequeño, ¿desde cuándo has frecuentado a los sabios y a los filósofos y no nos has dicho nada?
--Señora -dijo Pequeño Pez Negro- yo no sé a qué llama usted un filósofo. Sola¬mente sé que estos eternos paseos diarios me aburren. Quisiera no vivir sim¬plemente sin meta ni razón; y también desearía no descubrir un día... un día... un día, cuando sea viejo como usted, que sigo siendo el mismo pez ignorante que era cuando nací.
--¡OH!, ¡k.o.!, ¡Qué cosas dices! -exclamó la vecina enfadada.
--¡Jamás hubiera creído que mi único hijo se volvería así! -refunfuñó la madre- ¡No sé quien lo ha vuelto tan descarado!
--Nadie me ha vuelto así, como usted dice; yo tengo cerebro y además... puedo ver con mis dos ojos.
--Hermana, ¿se acuerda de aquel caracol? -y algo le cuchicheó la vecina a su madre.
--Tiene usted razón. Se trataba mucho con mi hijo. ¡Que Dios lo castigue!
Pequeño Pez Negro irritado gritó:
--¡Basta mamá! Era mi amigo.
--¡Ah, si!... ¿Has visto alguna vez que existiera amistad entre un caracol y un pez? -replicó la madre burlándose.
--Yo sí lo he visto... alguna vez... esa amistad entre un caracol y un pez -insistió Pequeño Pez Negro- y vosotros habéis tratado de ahogarla.
--Son cosas del pasado -terció la vecina.
--Deberíamos matar al caracol; ¿has olvidado todo lo que te ha contado?
--Entonces tendríais que ma¬tarme a mí también; porque yo digo las mismas co¬sas
Aquí Abuela Pez interrum¬pió su historia y dijo:--Qué queréis que os diga...

(continuaráGui?o


Tags: Cuento Iraní, Samad Behrangi, literatura infantil, relato, cuento, narración

Publicado por Senocri @ 13:52
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