Es necesario que Da Monzón descienda de su estrado, que camine en cuatro patas como un perro fiel, que venga a arrodillarse por tierra a mis pies para rogarme que le conceda permiso para segarle la hierba a mi caballo.
(De 'Da Monzón y Karta Thiema')
Con la piel quemada por numerosas estaciones seacs, Todos los cabellos calcinados poel color de los años.
(De idem)
Sus nalgas insignificantes huían hacia sus muslos como una rápida pendiente hacia un barranco.
(De idem)
Sus párpados engulleron lo que le quedaba de ojos.