Los grandes cuchillos llameantes, despedazaron y cortaron. Todo ello con sangre. Pero la sangre, aunque vosotros no lo sabéis porque no sois malinkés, la sangre es prodigiosa, ruidosa y embriagadora. Desde lejos, desde muy lejos, los pájaros la ven llamear, los muertos la oyen y las fieras se embriagan. La sangre que corre es una vida, un doble que se escapa, y su suspiro, inaudible para vosotros, llena el universo y despierta a los muertos.
Ahmadou Kourouma (Los Soles de las Independencias)
Interesante tu blog, sobre todo porque haces uso del idioma español, no se si has traducido o si solo es una recopilación, me parece más que agradable y me gustaria ver un escrito tuyo.