En la ceniza del tiempo aislado que resonando en la mente desemboca, brotan fantasmas y susurros terroríficos que pueblan el laberinto del yo.
Coprofilia; necrofilia; una mamada; eliminación de la verga; y en esta aljamiada sociedad, clamando por ser reconocido como el resto de los yos en uno mismo, el suicidio, la condenación, camina, si no como amable fantasma, sí como reconocido transeunte, la sombra, un doble, el otro, del que no puedes desprenderte.