Por siempre, eternamente presente, más allá de las lejanías, viva forma de la antigua amistad que tanto quiero procesión pausada, majestuosa, de nubes que se asemejan al radiante esplendor del sol reflejado en el curso del agua perezosa que murmura, hermoseados, viejos recuerdos de nuestra infancia compartida. No es más que un fino hilo de agua en el neblinoso desierto de esos días vacíos, aparentemente cautivados, un saludo por lo menos para ti que no me olvido, presencia perenne de la vieja amistad...
Jean-Batiste Mutabaruka (versión libre de José Mª Amigo Zamorano del poema 'Presencia')