Vi la sangre, Bandama, inundar tus verdes riberas. Vi aguas del N'Zi llevar cadáveres de mis hermanos. Fue, lo recuerdo muy bien, en febrero de 1950, y el viento aciago soplaba sobre el país baulé. Todo... todo... todo estaba empapado de dolor, y mi recelo se hundía en un océano sombrío. Vi más tarde a las mujeres marchar caminando por encima de las prisiones y seguir probando todos, todos los sufrimientos del universo. Fue, si, en ese terrible día de febrero de 1950, y mi sospecha se ahogaba en el mar tenebroso...
(versión libre de José Mª Amigo Zamorano del poema 'Bandama')