miércoles, 04 de junio de 2008

Ya lo dice el refrán: 'A río revuelto... '


Cuandosuenan tiros (recordáis en Aravaca que asesinaron a aquella trabajadoraemigrante sin mas ni mas, ¿no? O el joven antifascista hace poco ¿no?)un estremecimiento irracional recorre las conciencias de todos nosotroscomo un hilo de miedo. Salimos disparados, atropelladamente, voceando agrito pelado; o haciendo la ciaboga en silencio.

Si huímos, cargamos la culpa encima cegados y aturdidos por un sinúmero dedeclaraciones: 'hay racismo', nos dicen y agachamos la cabeza; 'sonbrotes de xenofobia', aseguran y asentimos; 'es la crisis económica','la desorientación ante el vacío espiritual', 'la quiebra de losvalores tradicionales'... Aceptamos sumisos repitiendo como un eco:'omica', 'iritual', 'onales'...

Además,como la sociedad somos nosotros, padecemos la crisis, estamosdesorientados y, al parecer, somos racistas, los asesinos, esos gruposultras que aparecen de la noche a la mañana (más por la noche que porla mañana) son casi nuestra punta de lanza, la vanguardia vengadora deesas crisis, quiebras, desorientaciones...

Enresumen: los carniceros, esos asesinos, son los valientes paladines quehan transformado en hechos sangrientos lo que los demás, al parecer,deseábamos pero no teníamos lo que había que tener.

Mástarde, y ya pasado el miedo, la cagalera producida por los tiros, elcerebro se pone a funcionar friamente. Vemos la burda maniobra: elcendal que intenta tapar nuestros ojos. Es viejo como la mentira,antiguo como el mundo: se llama tergiversación, manipulación, mentira.

Es,también, la huida cuando las dificultades arrecian, las soluciones nollegan y las salidas se cierran. Panorama ante el que siempre se hanmontado tinglados más o menos sangrientos, quizás por aquello del poeta'un cadáver más que importa al mundo'. O varios miles. Ejemplo máslejano: los nazis queman el Reistag para achacárselo a los comunistas y poder liquidarlos.Ejemplo más cercano: Irak.

Los trabajadores, así, nosenzarzamos o enredamos en las mallas del odio al vecino: gitano, negro,comunista, rubio, emigrante, castellano, vasco o chihuahua.

Desviamos,luego, la atención del centro del problema (que es lo que quieren), delcentro de la diana: bajos salarios, corrupción, precariedad, paro,explotación, camellos, chorizos... Apuntamos en otra dirección y somos,al decir del escritor Chester Himes, como 'ciegos con una pistola': lospersonajes negros del barrio neoyorquino de Harlem de Himes se debatenentre el misticismo, el retorno a Africa y las luchas contra losblancos; es decir: son ciegos que de ese modo, jamás, verán el solmetidos, como están, además, entre la basura, los escombros, los piojosy las ratas.

De modo quealerta nosotros, por lo menos nosotros, no nos dejemos desviar laatención de lo importante. Tenemos en España materia prima suficienteentre el centro y la periferia, si nos dejamos llevar por los de laEspaña Una-Grande-y-Libre pepera, para convertir nuestra patria en unpolvorín semejante a la ex-Yugoeslavia. A poco que nos descuidemos,dejándonos manipular, alejándonos de lo que más nos importa, podemosconvertirnos en ciegos con pistolas. Lo mas tonto que ha parido madre.



Tags: Política, Iswe Letu, Relato, cuento, narración, emigración, racismo

Publicado por Senocri @ 22:47
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Publicado por aquella
domingo, 08 de junio de 2008 | 21:16
saludos, que pases un buen comienzo de semana
besos