Ki amaba mucho a su mujer vliss Él amaba poco a su suegra krr... No la amaba en absoluto kraaa ¡Oh!, Ki enía mucha razón.
Las suegras son como ciruelas ácidas, Como ciruelas muy verdes y duras, Uno las come, le rechinan los dientes, La lengua está raposa. Las mujeres jóvenes, ciruelas sabrosas, ¡Todas llenas de delicioso jugo, tan buenas de mascar!
Ki amaba mucho a su mujer vliss Él amaba poco a su suegra krr... No la amaba en absoluto kraaa ¡Oh!, Ki enía mucha razón.
(Rogelio Martínez Furé: Poesía anónima africana, tomo I; editorial Arte y Literatura, Ciudad de La Habana, 1985)