Lanoticia de este pasado fin de semana que no salió en los medios decomunicación fue la de la prohibición de una marcha de la comunidadnegra en Madrid para el mismísimo día 12, fiesta nacional española. Alparecer, las instancias oficialistas dijeron que la fiesta del 12celebra el “encuentro de dos mundos, no de tres”. O sea, los negrossobran. No interesa recordar que la trata de esclavos hacia América lainició y legalizó España en el siglo XVI, ni que tal trafico humano,que duró unos 350 años, supuso la práctica desestructuración yarrasamiento de las poblaciones y las culturas del continente africano:15 millones de muertos y entre 25 y 35 millones de desplazados a lafuerza, a punta de látigo y fusil, camino de las plantaciones deAmérica. Tampoco resulta de buen gusto recordar que el desarrollocapitalista europeo y americano se debe, desde los inicios del XVI, altráfico de esclavos negros y al sistema esclavista de producción.

EnEspaña, cabe recordar, entre otras muchas cosas, que los reyes de laCasa de Austria y de sus sucesores, los Borbones (todavía hoy vigentes)se beneficiaron enormemente de la trata en términos económicos; IsabelII, inclusive, fue dueña de 800 esclavos negros en Cuba.
Laesclavitud fue la base de la acumulación primitiva de capital ennuestro continente. Y la envergadura sangrienta del sistema, al quecabría añadir, como prolongación natural, el sistema colonial moderno,a partir del XVIII y hasta mediados del XX, empequeñece cualquierdesmán anterior o posterior, de la clase o signo político que fuere.
Fue,junto al genocidio indio del Sur, el Centro y, sobre todo el Norte deAmérica, el auténtico holocausto histórico del occidente cristiano,jamás superado en brutalidad y continuidad, ni antes, ni después en lahistoria de la humanidad.
POR LA REPARACIÓN
Elpasado 11 de octubre y para recordar todo esto, se celebró, casualmentesin la presencia de un solo periodista, ni de una sola cámara de T. V.,en los locales de la UNED (Universidad Nacional a Distancia), en lacalle Tribulete de Madrid, barrio de Lavapiés, la V Conferencia Internacional Panafricana Tcham Bissa,que reivindicó y exigió la reparación de los afrodescendientes de laesclavitud, y el reconocimiento del daño causado por las nacionesoccidentales y su petición de perdón…
La reparación es unareivindicación que parece molestar enormemente a los gobiernos de lospaíses que fueron esclavistas y se dedicaron al tráfico humano en masa.Tony Blair, por ejemplo, cuando fue primer ministro, se negó a unapetición de perdón y a una declaración de reparación, ya que “lo quehoy sería un crimen contra la humanidad, entonces era legal”.
Bueno,señores, los judíos fueron exterminados en la Alemania nazi con lasleyes nazis en la mano, todo fue legal. Franco fusiló con sus leyes ycon los hábitos jurídicos de sus jueces, siempre con sus leyescorrespondientes en la mano. Ser legal no es patente de corso para elasesinato. Una mayoría parlamentaria puede decidir abrir la puerta alcrimen, mediante leyes que lo propicien, pero eso no hace legal elcrimen, sino que hace perder legitimidad a esa mayoría parlamentaria.Claro que tal apreciación puede ser una sutileza sin valor para Blair yotros muchos capitostes de su calaña.
Sin embargo, los judíos del Holocausto nazi fueron indemnizados con muchos miles de millones de dólares.
Conlos negros no ha pasado lo mismo. Aun más, cuando se abolió laesclavitud a lo largo del siglo XIX, los estados indemnizaron a lospropietarios de los esclavos, a tanto por esclavo, pues se entendió quetales personas perdían una propiedad por culpa de una ley del Estado.Desde luego, a los negros libertos no se les dió nada, ni la mas mínimaindemnización, ni trabajo, ni un trozo de tierra…
LA PROFESORA VERENE A. SHEPHERD

Entrelas personalidades expertas en el tema que participaron en la jornadapanafricana, queremos destacar la de la profesora jamaicana Verene A. Shepherd(en las fotos, durante su charla y saludando a un representante de laembajada de Bolivia en Madrid). Shepherd es catedrática de laUniversity of the West Indies, Mona, de Jamaica y habló del movimientopor la Reparación y de la historia de la esclavitud en su país.
Laesclavitud fue establecida en Jamaica por los españoles, en lasplantaciones de caña de azúcar, producto que se había llevado desde lapenínsula. Pero fueron los ingleses quienes mayor número de esclavosllevaron a la isla. Entre 1660 y 1808 los británicos realizaron 3.429viajes dedicados al comercio humano. Embarcaron en África 1.082.263negros y desembarcaron en Jamaica 915.015. El resto, 167.248, murierondurante las travesías. Como caso específico, nos da una idea, bien quesomera, de lo que aquello fue en toda América.
También sepresentó en la jornada un documental sobre la presencia de los negrosafricanos y los afrodescendientes en España, realizado y presentado porAntumi Tousijé, del movimiento por la reparación; también pudimos escuchar al profesor Luis Beltrán, de la Universidad de Alcalá de Henares y uno de los africanistas más importantes de España; a laprofesora cubana Gema Valle y a otros conferenciantes, incluidos losjóvenes de la Asociación Juvenil Panteras Negras, de Madrid y el saludode un representante de la embajada boliviana.
Al día siguiente, 12de octubre, fiesta nacional, no fuimos al desfile. Como dijo Rajoy, esoes “un coñazo”. O la apología del nacionalismo, la prepotencia y latergiversación histórica, como dice uno de mi barrio que ha leído mucho.
EnEspaña, cabe recordar, entre otras muchas cosas, que los reyes de laCasa de Austria y de sus sucesores, los Borbones (todavía hoy vigentes)se beneficiaron enormemente de la trata en términos económicos; IsabelII, inclusive, fue dueña de 800 esclavos negros en Cuba.
Laesclavitud fue la base de la acumulación primitiva de capital ennuestro continente. Y la envergadura sangrienta del sistema, al quecabría añadir, como prolongación natural, el sistema colonial moderno,a partir del XVIII y hasta mediados del XX, empequeñece cualquierdesmán anterior o posterior, de la clase o signo político que fuere.
Fue,junto al genocidio indio del Sur, el Centro y, sobre todo el Norte deAmérica, el auténtico holocausto histórico del occidente cristiano,jamás superado en brutalidad y continuidad, ni antes, ni después en lahistoria de la humanidad.
POR LA REPARACIÓN
Elpasado 11 de octubre y para recordar todo esto, se celebró, casualmentesin la presencia de un solo periodista, ni de una sola cámara de T. V.,en los locales de la UNED (Universidad Nacional a Distancia), en lacalle Tribulete de Madrid, barrio de Lavapiés, la V Conferencia Internacional Panafricana Tcham Bissa,que reivindicó y exigió la reparación de los afrodescendientes de laesclavitud, y el reconocimiento del daño causado por las nacionesoccidentales y su petición de perdón…
La reparación es unareivindicación que parece molestar enormemente a los gobiernos de lospaíses que fueron esclavistas y se dedicaron al tráfico humano en masa.Tony Blair, por ejemplo, cuando fue primer ministro, se negó a unapetición de perdón y a una declaración de reparación, ya que “lo quehoy sería un crimen contra la humanidad, entonces era legal”.
Bueno,señores, los judíos fueron exterminados en la Alemania nazi con lasleyes nazis en la mano, todo fue legal. Franco fusiló con sus leyes ycon los hábitos jurídicos de sus jueces, siempre con sus leyescorrespondientes en la mano. Ser legal no es patente de corso para elasesinato. Una mayoría parlamentaria puede decidir abrir la puerta alcrimen, mediante leyes que lo propicien, pero eso no hace legal elcrimen, sino que hace perder legitimidad a esa mayoría parlamentaria.Claro que tal apreciación puede ser una sutileza sin valor para Blair yotros muchos capitostes de su calaña.
Sin embargo, los judíos del Holocausto nazi fueron indemnizados con muchos miles de millones de dólares.
Conlos negros no ha pasado lo mismo. Aun más, cuando se abolió laesclavitud a lo largo del siglo XIX, los estados indemnizaron a lospropietarios de los esclavos, a tanto por esclavo, pues se entendió quetales personas perdían una propiedad por culpa de una ley del Estado.Desde luego, a los negros libertos no se les dió nada, ni la mas mínimaindemnización, ni trabajo, ni un trozo de tierra…
LA PROFESORA VERENE A. SHEPHERD
Entrelas personalidades expertas en el tema que participaron en la jornadapanafricana, queremos destacar la de la profesora jamaicana Verene A. Shepherd(en las fotos, durante su charla y saludando a un representante de laembajada de Bolivia en Madrid). Shepherd es catedrática de laUniversity of the West Indies, Mona, de Jamaica y habló del movimientopor la Reparación y de la historia de la esclavitud en su país.
Laesclavitud fue establecida en Jamaica por los españoles, en lasplantaciones de caña de azúcar, producto que se había llevado desde lapenínsula. Pero fueron los ingleses quienes mayor número de esclavosllevaron a la isla. Entre 1660 y 1808 los británicos realizaron 3.429viajes dedicados al comercio humano. Embarcaron en África 1.082.263negros y desembarcaron en Jamaica 915.015. El resto, 167.248, murierondurante las travesías. Como caso específico, nos da una idea, bien quesomera, de lo que aquello fue en toda América.
También sepresentó en la jornada un documental sobre la presencia de los negrosafricanos y los afrodescendientes en España, realizado y presentado porAntumi Tousijé, del movimiento por la reparación; también pudimos escuchar al profesor Luis Beltrán, de la Universidad de Alcalá de Henares y uno de los africanistas más importantes de España; a laprofesora cubana Gema Valle y a otros conferenciantes, incluidos losjóvenes de la Asociación Juvenil Panteras Negras, de Madrid y el saludode un representante de la embajada boliviana.
Al día siguiente, 12de octubre, fiesta nacional, no fuimos al desfile. Como dijo Rajoy, esoes “un coñazo”. O la apología del nacionalismo, la prepotencia y latergiversación histórica, como dice uno de mi barrio que ha leído mucho.
