Carlos Marx
Dominación británica de la India
Bajo
este título escribió Marx un artículo que nosotros lo hemos dividido en
cinco partes:1. Una Italia de proporciones asiáticas; 2. La
organización de las obras públicas; 3. Laisez faire, laisez aller; 4.
Destrucción de la organización social; 5. Base del despotismo feudal.
Lo
ponemos aquí, en el blog, porque sirve para comprender lo que los
estados coloniales, los estados imperialistas y otros de menor cuantía,
hicieron en África, muy semejante al saqueo al que sometiron a la
India. Y al mismo tiempo nos puede valer para librarnos de ese concepto
de que lo primitivo está tocado con un aura de bondad, de pureza, de
ingenuidad... y por ende ponernos a llorar añorando lo pasado como
plañideras, como lloricas reaccionarios.
Está
bien constatar las salvajadas y brutalidades de imperio inglés, anotar
todo lo que arrasó por el simple afán de lucro. Pero conviene también
dejar constancia de lo que la sociedad anterior tenía de malsano. De
modo que así, de ese modo, se puede uno acercar a la verdad objetiva.
Eso hace Marx en Londres un viernes, 10 de junio de 1935.
El que quiera tenerlo para él sin mezcla aguna, le quita los títulos y tendrá el original mondo y lirondo.IV. Destrucción de la organización social
Estas
dos circunstancias -de una parte, el que los hindúes, al igual que
todos los pueblos orientales, dejasen en manos del Gobierno central el
cuidado de las grandes obras públicas, condición básica de su
agricultura y de su comercio, y de otra, el que los hindúes,
diseminados por todo el territorio del país, se concentrasen a la vez
en pequeños centros en virtud de la unión patriarcal entre la
agricultura y la artesanía- originaron desde tiempos muy remotos un
sistema social de características muy particulares: el llamado villaje
system (sistema de comunidades rurales). Este sistema era el que daba a
cada una de estas pequeñas agrupaciones su organización autónoma y su
vida distinta. Podemos juzgar de las características de este sistema
por la siguiente descripción que figura en un antiguo informe oficial
sobre los asuntos de la India, presentado en la Cámara de los Comunes:
"Considerado
geográficamente, un poblado es un espacio de unos cientos o miles de
acres de tierras cultivadas e incultas; desde el punto de vista
político parece una corporación o un municipio. Por lo común suele
tener los siguientes funcionarios y servidores: un potail o jefe, que
es, generalmente, el encargado de dirigir los asuntos del poblado,
resuelve las disputas que surgen entre sus habitantes, posee poder
policíaco y desempeña dentro del poblado las funciones de recaudador de
contribuciones, para lo cual es la persona más indicada, por su
influencia personal y su perfecto conocimiento de la situación y los
asuntos de la gente. El kurnum lleva las cuentas de las labores
agrícolas y registra todo lo relacionado con ellas. Siguen el tallier y
el totie: las obligaciones del primero consisten en recoger informes
sobre los delitos o las infracciones que se cometan, y acompañar y
proteger a las personas que se trasladen de un poblado a otro; las
obligaciones que segundo parecen circunscribirse más a los límites del
poblado y consisten, entre otras, en guardar las cosechas y ayudar a
medirlas. El guardafrontera cuida los lindes del poblado y testifica
acerca de ellos en caso de disputa. El vigilante de los depósitos de
agua y de los canales es el encargado de distribuir el agua para las
necesidades de la agricultura. El brahmín que vela por el culto. El
maestro de escuela, a quien se puede ver enseñando a los niños del
poblado a leer y a escribir sobre la arena. El brahmín encargado del
calendario, o astrólogo, y otros. Todos estos funcionarios y servidores
constituyen la administración del poblado, que en ciertos lugares del
país es más reducida, pues algunos de los deberes y funciones que se
han descrito se refunden y desempeñan por una misma persona; en otros
lugares su número es mayor. Los habitantes del campo han vivido bajo
esta forma primitiva de gobierno municipal desde tiempos inmemoriales.
Los límites de los poblados cambiaban muy raramente, y aunque en
ocasiones los poblados sufrían grandes daños e incluso eran desvastados
por la guerra, el hambre o las enfermedades, el mismo nombre, los
mismos límites, los mismos intereses y hasta las mismas familias
perduraban durante siglos enteros. A los habitantes de esos poblados no
les preocupaba en absoluto la desaparición o las divisiones de los
reinos; mientras su poblado siguiese intacto, les tenía sin cuidado la
potencia a cuyas manos habían pasado o el soberano a que habían sido
sometidos, pues su economía interior permanecía inmutable. El potail
seguía siendo el jefe y seguía actuando como juez o magistrado y
recaudador de contribuciones".
Estas
pequeñas formas estereotipadas de organismo social han sido destruidas
en su mayor parte y están desapareciendo, no tanto por culpa de la
brutal intromisión del recaudador británico de contribuciones o del
soldado británico, como por la acción del vapor inglés y de la libertad
de comercio inglesa. Estas comunidades de tipo familiar tenían por base
la industria doméstica, esa combinación peculiar de tejido a mano,
hilado a mano y laboreo a mano, que les permitía bastarse a sí mismas.
La intromisión inglesa, que colocó al hilador en Lancashire y al
tejedor en Bengala, o que barrió tanto al hilador hindú como al tejedor
hindú, disolvió esas pequeñas comunidades semibárbaras y
semicivilizadas, al hacer saltar su base económica, produciendo así la
más grande, y, para decir la verdad, la única revolución social que
jamás se ha visto en Asia.
(queda una entrega)
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