jueves, 12 de febrero de 2009

(viene del anterior post)



Todo cáscaras.

Pero estas cáscaras demuestran que, efectivamente, había nacido una estrella del vientre de su madre.

Solo faltaba ponerse en camino de Jerusalem.


Acontecieron por entonces las primeras manifestaciones contra el franquismo en la universidad. Los estudiantes se encresparon y ciertos profesores (los menos) se unieraon a ellos. La prensa y otros medios de comunicación publicaron sus nombre: Enrique Tierno Galván, José Luis López-Aranguren, Santiago Montero Díaz, Aguilar Navarro, como no, Agustín García Calvo. Fueron denunciados, expedientados y expulsados de la universidad.

La fama y prestigio del maestro se acrecentó y su situación personal se abajó como Cafarnaum. 'Y tú Cafarnaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los infiernos serás abajada' (San Juan, X, 15)


Él partió al exilio, cosa que supimos despues, voluntariamente. Y nosotros nos fuimos, voluntariamente obligados, por la pasta al exilio, dentro del estado español, en Euskadi. Nos metimos en la lucha clandestina antifranquista. No volvimos a saber practicamente nada de este profesor expulsado de la universidad. Eso si, de cuando en cuando compramos algún texto suyo (pocos): poesía, traducción de alguna obra de teatro clásico griego, un opúsculo sobre Marx 'Apotegmas a propósito del marxismo' (París: Ruedo Ibérico, 1970) que no entendimos nada... Estábamos en otra onda marxista leninista.

Decíamos más arriba que supimos más tarde que se exilió en Francia. Lo leímos en uno de los libros que compramos. Nos llamó la atención cuando contaba que, tras la expulsión de la universidad, lo seguía la policía. Una vez uno de los polis que estaba haciendo su seguimiento era  un conocido suyo. Y lo saludó por su nombre. El sabueso, avergonzado, viose apeado de su altura policial y  no encontró otro recurso para reinstaurarse en su trono represor que abofetarle al maestro.

¡Ah! por ese libro nos enteramos de que la atmósfera se le hizo tan irrespirable que decidió exiliarse.

Marchó a París de la France.


Veinte años estuvimos en Euskadi.

¡Cazi na!

Cuando volvimos de regreso al viejo lar abandonado, a la tierra castellana que 'face a los ommes e los gasta', abandonamos la militancia política y nos sumergimos en la militancia literaria.

Algo había que hacer.

Creamos una revista. La bautizamos 'Caminar conociendo'.

Y por esas casualidades de la vida, como a veces la tierra es un pañuelo,  por esos lugares andaba el escritor. A él acudimos para saber si podría colaborar con nosotros de una manera desinteresada. Lo que hizo generosamente con varios escritos y hasta nos concedió una entrevista.

De los escritos y la entrevista pondremos los enlaces por si alguno pudiera estar interesado en ellos:

Número 0-1, Cuentos vivos:
http://marpita-caminarconociendo0-1.blogspot.com/2007/06/agustn-garca-calvo-cuentos-vivos.html;

Número 2, Entrevista a Agustín García Calvo:
http://ever-enen17.blogspot.com/2007/01/entrevista-agustn-garca-calvo.html;

Número 4, Fragmento de 'La Ilíada':
http://ever-enen16.blogspot.com/2007/02/agustn-garca-calvo-ilada.html;

Número 5, Gracias a Rufino:
http://ever-enen.blogspot.com/2007/03/agustn-garca-calvo-gracias-rufino.html;

Número 6, La utopia verdadera:
http://ever-enen15.blogspot.com/2007/01/la-utopia-verdadera.html;

Número 7: Para Don Felipe:
http://ever-enen12.blogspot.com/2009/02/agustin-garcia-calvo-para-don-felipe-1.html;

Número 8, Poema según promesa, traducción del latín de un poema de Benito Arias Montano:
http://ever-enen14.blogspot.com/2007/02/benito-arias-montano-poema-segn-promesa.html;

Número 9, Para la mesa redonda sobre abolición deuda externa:
http://ever-enen13.blogspot.com/2007/01/para-la-mesa-redonda-sobre-abolicin.html.



Tuvimos oportunidad así de acercarnos a él personalmente.

Y casi sin querer nos fueron llegando sus variados registros.

Encontramos una personalidad sorprendente.

Eso demostraba lo ignorantes que estábamos sobre su pensamiento.

Sólo teníamos anécdotas, superficialidades, leyendas, chismes...



(seguiráGuiño

Tags: artículo, José Mª Amigo Zamorano, Agustín García Calvo, memoria

Publicado por Senocri @ 21:07
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