martes, 24 de marzo de 2009

Pasaje de la obra de Aimé Césaire 'Y los perros callaban' citado por Frantz Fanon en su obra 'Los condenados de la tierra':

...

*

El Rebelde (duramente)


Mi apellido: ofendido; mi nombre: humillado; mi estado civil: la rebeldía; mi edad: la edad de piedra.

*

La madre


Mi raza: la raza humana. Mi religión: la fraternidad...

*

El Rebelde


Mi raza: la raza caída. Mi religión...
pero no serás tú quien la prepare con su desarme...
soy yo con mi rebeldía y mis puños cerrados y mi cabeza hirsuta.

(muy tranquilo)

Me acuerdo de un día de noviembre; no tenía seis meses [mi hijo] cuando el amo entró en la casucha fuliginosa como una luna de abril y palpó sus pequeños miembros musculosos, era un amo muy bueno, paseaba en una caricia sus dedos gruesos por la carita llena de hoyuelos. Sus ojos azules reían y su boca le decía cosas azuradas: serás una buena pieza, dijo mirándome, y decía otras cosas amables, el amo, que había que empezar temprano, que veinte años no eran demasiados para hacer un buen cristiano y un buen esclavo, buen subdito y leal, un buen capataz, con la mirada viva y el brazo firme. Y aquel hombre especulaba sobre la cuna de mi hijo, una cuna de capataz.
Nos arrastramos con el cuchillo en la mano.

*

La madre


¡Ay! tú morirás.

*

El Rebelde


Muerto... lo he matado con mi propia mano...
Si, de muerte fecunda y fértil...
era la noche. Nos arrastramos entre las cañas.
Los cuchillos reían bajo las estrellas, pero no nos importaban las estrellas.
Las cañas nos pintaban la cara de arroyos de hojas verdes.

*

La Madre


Yo había soñado  con un hijo que cerrara los ojos de la madre.

*

El Rebelde


Yo he decidido abrir bajo otro sol los ojos de mi hijo.

*

La Madre


... Oh hijo mío... de muerte mala y perniciosa.

*

El Rebelde


Madre, de muerte vivaz y suntuosa.

*

La Madre


por haber amado demasiado...

*

El Rebelde


por haber amado demasiado...

*

La Madre


Evítame esto, me asfixian tus ataduras. Sangro por tus heridas.

*

El Rebelde


Y a mi el mundo no me da cuartel... No hay en el mundo un pobre tipo linchado, un pobre hombre torturado, en el que no sea yo asesinado y humillado.

*

La Madre


Dios del cielo, líbralo.

*

El Rebelde


Corazón mío, tú no me librarás de mis recuerdos... Era una noche de noviembre...
Y súbitamente los clamores iluminaron el silencio.
Nos habíamos movido, los escclavos: nosotros, el abono; nosotros, las bestias amarradas al poste de la paciencia.
Corríamos como arrebatados; sonaron los tiros... Golpeamos. El sudor y la sangre nos refrescaba. Golpeamos entre los gritos y los gritos se hicieron más estridentes y un gran clamor se elevó hacia el este, eran los barracones que ardían y la llama lamía suavemente nuestras mejillas.
Entonces asaltamos la casa del amo.
Tiraban desde las ventanas.
Forzamos las puertas.
La alcoba del amo estaba abierta de par en par. La alcoba del amo estaba brillantemente iluminada, el amo estaba allí muy tranquilo... y los nuestros se detuvieron... era el amo... Yo entré. Eres tú, me dijo, muy tranquilo... Era yo, sí soy yo, le dije, el buen esclavo, el fiel esclavo, el esclavo esclavo, y de súbito sus ojos fueron dos alimañas asustadas en días de lluvia... lo herí, chorreó la sangre: es el único bautismo que recuerdo.
(1)

_________

(+) El título es nuestro
(1) Aimé Cesaire, 'Les Armes Miraculeuses' (Las armas milagrosas) y ' Et les chiens se Taissaient' (Y los perros callaban) La edición que tenemos es traducción de Lysandro Z. Galtier en una edición argentina cuya editorial no recordamos ahora. Tal vez Fausto.



Tags: negritud, aime césaire, violencia, poesía, literatura caribeña

Publicado por Senocri @ 13:24
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por mujermentirayel
miércoles, 25 de marzo de 2009 | 2:44
Excelente fragmento. Mira que me ha conmovido.