domingo, 10 de mayo de 2009

3ª: Genicio Bustamante. 1944

a) Descripción

A Genicio, monseñor, le detuvieron en Roxy el día del estreno de 'Raza' (1), allá por el 42. ¡Qué tiempos aquellos, cuando aún la madre Iglesia gobernaba los destinos espirituales de la feligresía, y tenía voz, y tenía veto a la hora de podar cristianamente besuqueos o musleríos en las sórdidas películas que de allende los mares arribaban: oscuras tentaciones con que el Altísimo ponía a prueba nuestra acendrada fe. ¡Ah, monseñor! Qué de veces no habré yo discutido acaloradamente la sutil extensión de la falda en otros tiempos, defendiendo la casta rodilla descubierta antes que el taimado embozo que la celaba, prometiendo así quién sabe qué delicias femeniles, más lúbricas si cabe por cuanto imaginadas... Ay, monseñor, aquellos topolinos...

Pero volvamos al caso.

Genicio, Genicio Bustamante, era natural de Susañe del Sil, de la remota comarca de El Bierzo (2). Miope a pierna suelta, gastrónomo aficionado y gran degustador de botillo -de cuya sabrosa historia alcanzó a pergeñar algún que otro opúsculo-, formó cuadrilla en su mocedad al calor de una agrupación que abogaba por la independencia del valle, 'Nación Berciana' (3), escuálida hermandad que finó sus días con la caída de la infausta República, y acarreó a Genicio algunos sinsabores cuando se pasó al bando nacional (4).

Acabada la guerra, sentó plaza como sereno, y sereno fue de oficio y beneficio, que en todos mis años de prédica y rosario no me topé yo nunca con alguien que tan gustosamente acompasara la labor y el solaz. Genicio, monseñor, y perdone la llaneza, era un mirón y un pajero.

La chiquillería del barrio le llamaba el tío Gayolas y creame que ese execrable vicio amanuense alcanzaba en el berciano cotas insospechadas, acechando a parejitas sin carabina que se achuchaban contra las tapias o espiando la obligada coyunda procreativa de los castos matrimonios que habitaban sótanos y bajos.

¡Qué Genicio este! Con una galopante miopía que apenas le dejaba distinguir una niebla de murmullos de un magreo, pero con unas entenderas tan descabaladas y rijosas que en poco se le daba a él esta mengua de la vista. De ahí, monseñor, que prefiriera la noche de los cines a la real, mucho más fría y laboriosa, y que anduviese el perdulario por todas las matinales al objeto de tocamientos y gemidos lujuriosos.

Pero el Señor todo lo ve, y a todos compensa y castiga; y aquella mañana de febrero halló Genicio la horma de su zapato, porque la mozuela espiada que eligió el pajillero no era otra que Secundina, su hija mayor, muy procaz y verdulera, por cierto. El escándalo fue mayúsculo, y a Genicio le pillaron dos guindillas en paños menores: ni tiempo de subirse el pantalón.

Salió en la prensa al día siguiente, monseñor. Por ahí debe andar el recorte, junto con otros tímidos versos como éstos que le envío.

 

b) Susañe Soñada


Yo, Genicio Bustamante,

larga noche de mi edad

en esta villa fui vigilante.

_

Las noche y los días

pasaban con bondad.

El aire a pólvora olía.

_

¡Las once y sereno!

con cantadora voz decía

pendiente de sueño ajeno.

_

En mis huesos humedades.

De la soledad huía

al cobijo de los soportales.

_

¡Sereeenooo!

y rápidamente acudía

con el manojo de llaves.

_

¡Las doce y sereno!

De la noche oscura

conocí los jadeos.

_

Luces amarillas, tristes,

en las mullidas camas

la lujuria escondiste.

_

¡La una y sereno!

La soledad, mi pasión,

encendida por ruido ajeno.

_

¡Las dos y sereno!

Las humedades las limpiaba

con mi bordado pañuelo.

_

¡Las tres y sereno!

Bisbiseos me llamaban

de un portal dentro.

_

¡Las cuatro y sereno!

desde el balcón decía.

Su sueño era bueno.

_

¡Las cinco y sereno!

en diferentes balcones

sequé el blanco pañuelo.

_

¡Las seis y sereno!

como ratas huían

de los catres ajenos.

_

¡Las siete y sereno!

Alguna halló en mí

dulce consuelo.

_

¡Las ocho y sereno!

La mujer del que huyó

conmigo yació en el suelo.

_

¡Buenos días, vecinos!

-albor de claridades

y el sereno no ha dormido-

_

El propio lecho

me acoge. Mi mujer hace

lo que yo hice anoche.



(continuaráGuiño

__________

(1) 'Raza' película cuyo guión, dicen, fue hecho por el dictador F. Franco
(2) Comara de la provincia española de León que hace límite con Galicia
(3) No sabemos si habrá existido esa agrupación, pero es cierto que tiene
unas características tan especiales que la hacen ni ser castellana ni gallega.
Creemos que esa comarca es la cuna de un grupo musical 'Voces ceibes'
muy galleguista.
(4) El 'Bando nacional' fue el que se sublevó en 1936 contra el régimen
legal de la República. Ese bando triunfó con el dictador citado a la cabeza.


Tags: Anónimo, poemas, anticlericalismo, irreverencia, lujuria

Publicado por Senocri @ 22:36
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por mujermentirayel
jueves, 14 de mayo de 2009 | 2:01
"...oscuras tentaciones con que el Altísimo ponía a prueba nuestra acendrada fe". Realmente en el cotexto es una frase muy jocosa.
¡Olé por todas las ironías!