lunes, 08 de junio de 2009

En su poemario 'Apostar al tiempo' -del que hicimos una reseña en anterior post- vertido de la lengua hebrea al castellano, fue deseo del poeta judío Natán Yonatán colocar el apartado 'Lo que el amor cantó' tras de 'Poemas sobre el agua y la tierra', pues, sin duda es ahí, entre las acacias doradas, entre el polvo y las aguas, por entre las nieblas de hollín, donde el amor adquiere su auténtico poderío, donde consigue pervivir después de que nos hayamos ido. Solo el amor puede hacer belleza de una tierra árida, jardines en medio del desierto. Por amor volvería a cruzar Don Quijote el Guadalquivir. Y no solo ese río sino todos.

El amor, es cierto, no puede vencerlo todo. Es cierto. Como es lógico que a cierta edad ya no es posible encender en llamas el oleaje del mar. Obvio. Pero puede encender al menos alguna mata blanca de retama sobre las arenas.

Y lo puede hacer el amor, un amor sin grandilocuencias, sin exageraciones, sin arrogancias, sin bravuconerías, porque siempre hemos sido tímidos comensales y ahora, casi al final de la vida, es tarde para ser de otra manera.

Mas aunque digan que a nuestra edad lo mejor es el olvido seguimos enhiestos, erguidos, tal vez por un resto de orgullo o por alguna...

-'¿Y quién piensa en morir -se pregunta el poeta- si aun camino? Mira, hasta el final del campo, aun sigo caminando.'

Y hasta allí llega el jilguero como una virgen de barbecho eterno. Su gorjeo es una invitación a que sigamos.

Eso no nos impide pensar, al contrario, en que la primavera es una estación con fecha de caducidad, o que el tiempo pasa, como pasan los veranos, los inviernos y los otoños, o que, efectivamente, en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño, que ya exclamara desengañado el bueno de Alonso Quijano cuando notó que ya no volaban esas aves en su cabeza.

-Yo fui loco y ya soy cuerdo, -recordamos que dijo resignado.

Natán Yonatán, llegado a este punto, se hace y nos hace la siguiente pregunta:

-¿Y hasta cuando se puede jugar a estar enamorado?

No responde, pero constata que todo está ya terminado y sellada la odisea de la vida. Y desde aquí emprendemos un camino largo del que nadie ha regresado, algo que ya nos dijera Omar Khayyam en varias rubayatas.

Y como nadie ha vuelto y sospecha y sospechamos que nadie volverá (tampoco nosotros, claro) lo mejor es dejar nuestro amor, nuestro cántico -'ese antiguo tejido del amor cuando nos vayamos solos'- correr por entre las gentes, mientras caminan por la tierra o nadan en el agua.

Si, cuando nos vayamos solos.

El hombre hacia su rumbo y la mujer hacia el suyo.

__________

Para nuestros amigos de 'Cazando Letras' aunque sabemos que su fuerte no es la poesía le colocamos este poema de Natán Yonatán del libro que hemos comentado en dos post:

 

Diálogo en Comala

A Juan Rulfo

La tierra gira en torno a su eje. Susana,

entre despierta y dormida.

Si bien ha sido pura hoy,

de pronto es noche plena de pecado.

-¿Cuántos pájaros mataste ya en tu vida?

- Muchos

-¿Y no te dio tristeza?

-Pues sí.

-¿Y entonces a qué estás esperando?

-A la muerte.

Juan Rulfo cierra los ojos

pero su imaginación vela y sigue transmitiendo

una Susana de la infancia

entre aromas de manzanillo y de romero,

su dulce maiz ha nacido y asciende entre los surcos,

y entonces fue la juventud,

rayos de luna que inundan los setos

de los cactus, también a tí, Susana,

tus labios se llenaron de rocío,

tu cuerpo de fragmentos de la noche

en una última postura del amor,

pero ya el cuerpo de Pedro se va enfriando.

La vejez, brote del alba,

que plasma un contorno triste de tus pechos caídos y resecos

junto a las líneas suaves de las lomas de Comala

y ahí, sobre el Valle de los Fantasmas vuela un cometa como un sueño

entre Susana, la noche y las nubes,

tan sólo para descubrir un pequeño montículo,

un minúsculo montículo de piedras.

*

Natán Yonatán en 'Apostar al tiempo' (antología poética); editorial Visor Libros (colección Visor Poesía), Madrid de 2008

Traducción del hebreo de Esther Solay-Levi


Tags: Literatura hebrea, poemas, Natán Yonatán, José Mª Amigo Zamorano

Publicado por Senocri @ 12:43
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Comentarios
Publicado por mujermentirayel
martes, 09 de junio de 2009 | 12:23
Muchas gracias, Senocri.

Ya leí el poema. Volveré a leerlo hasta que oiga su musicalidad.