© Christian Rioux/ Le Devoir
-Oral o escrita, expuesta a un mínimo de lectores, con estructuras editoriales a desarrollar , la literatura africana sigue siendo para el lector occidental un continente a explorar. Signo de jubilo: estos últimos años habrán visto un interés marcado del publico por esas literaturas desconocidas. Hace dos meses, Christian Rioux permanecía en Dakar donde se encontró con el escritor Abasse Ndione, autor de novelas policiales que describen una sociedad violenta y moderna: El Africa del siglo XXIº.
-Abasse Ndione tiene una cabeza de "Black Panther". Desde lo alto de sus seis pies y pico, luce orgullosamente una gran barba blanca por encima de una larga sonrisa de oreja a oreja. Para encontrarlo hay que salir de Dakar y hacer 30 km sobre una ruta arenosa que lleva hacía la Casamance, donde circulan los convoyes militares que vuelven de esa región en guerra.
-El paisaje no tiene nada de pintoresco, al igual que las novelas del primer autor de novelas policiales del Senegal. Entramos aquí en el corazón industrial del país. Abasse Ndione vive a la sombra de la cementera de Rufisque, la más grande del país. El amenazante monolito domina un extrarradio recorrido por pequeñas calesas coloreadas que aquí sirven de taxi. En una esquina, unos niños corren detrás de un cerdo rosa mientras unas mujeres vuelven del mercado con un cesto sobre la cabeza.
-Es en la casa familial, rodeado de sus siete hijos y cuatro nietos, que Abasse Ndione escribe unas novelas policiales que describen una sociedad violenta y corrompida donde la vida es un perpetuo combate.
-"El Senegal no es una sociedad apacible,- dice-. Lejos de las imágenes folklóricas, es una sociedad violenta donde no tengo que inventar muchas cosas para escribir una novela negra. Me nutro de sucesos. Gran parte de los acontecimientos que describo vienen de ahí."
-Con un estilo de "música" inimitable, Abasse Ndione es el primer autor de novelas policiales senegalés. En un país dominado por una elite literaria con rémoras para deshacerse de la herencia "vieja Francia" de Leopoldo Senghor, no era evidente, lanzarse a ese genero literario.
-Su ultima novela Ramata (Gallimard La Noire), cuenta la historia de una vanidosa y corpulenta Emma Bovary senegalesa. Esposa del ministro de Justicia, ella provoca la muerte de un guardia de la maternidad del hospital Le Dantec en Dakar. Es ahí que Ndione fue enfermero durante más de diez años. En medio de las acaudaladas residencias y de los palacios gubernamentales, levanta el retrato del Senegal de los años Senghor hasta la elección presidencial del año pasado, que vio la victoria del candidato de la oposición, Abdoulaye Wade, sobre el presidente saliente Abdou Diouf. Homicidios, chantaje y corrupción ritman una descripción mordaz de las costumbres políticas del país.
- "No puedo escribir algo que no sea negro,- dice Abasse Ndione -porque la vida en el Senegal es negra."
Ndione siempre fue muy aficionado de San Antonio, Simenon, James Hadley Chasse, y Robin Cook. Fue en la escuela que le ofrecieron su primera novela de la Serie Negra, el nº 146 -recuerda- una novela americana titulada En las plumas. "No entendí nada. Cuando aprendí a leer, el libro había desaparecido. De todas maneras una buena novela, es una buena novela, que sea policial o no, de Steinbeck o de Victor Hugo."
-Cuando en 1975 propone La Vida en espiral a las Nuevas Ediciones Africanas, le piden que espere a que la casa cree una colección policial. Como el Senegal no cuenta más que un editor, Ndione esperara con paciencia ocho años antes de que un nuevo director literario decida finalmente publicar su libro, con o sin colección policial. El autor se niega a quitar ni una sola de las 400 paginas de la novela. Será entonces publicada en dos partes. La primera salió en 1984 y la segunda... ¡cuatro años más tarde!
La paciencia pagará, puesto que La vida en espiral, con una tirada de 5000 ejemplares, fue un éxito en librerías y le valió a su autor la más grande distinción literaria de la época: el premio Leopold Sedar- Senghor. El libro esta hoy en día en el programa de las universidades.
-En 1991, Ndione participa al 150º aniversario de la novela policial en el extrarradio de Paris con Robin Cook, John Douglas, Edouard Limonov y muchos otros. Es ahí donde Didier Daeninckx habla de su libro a Patrick Raynal, el nuevo director de la celebre Serie Negra. Sin éxito. En 1996 el autor Lucio Mad se lo devuelve a Raynal, que lo publica al fin en 1998.
-La historia de Ramata, primero titulada Cuando florecen los llameantes es poco menos rocambolesca. Ndione perdió su primer manuscrito después de que la gendarmería le forzara a marcharse de Dakar en el transcurso de un traslado a otro dispensario. Escrito en tres meses, en 1991, el libro fue rechazado por las Nuevas Ediciones africanas porque contenía demasiado sexo y sangre.
-Desde Ramata, Abasse Ndione publicó dos libros en wolof. El niño de Bargny y ¿Conoces Bragny? cuentan sus recuerdos de niñez en su pueblo natal, a unos kilómetros de Rufisque.
-Ndione es de los primeros autores que escribe en wolof, la primera de las seis lenguas nacionales del país. Los escritores en wolof, como Cherkh Ndao y Ousmane Sembene, se cuentan con los dedos de una mano.
- "Somos pioneros. Pero prefiero escribir en mi lengua maternal. Es mucho más fácil para mí. Lo malo es que tenemos muy pocos lectores ya que la mayor parte de la gente alfabetizada no lo es más que en francés."
-Abasse Ndione festejó sus 54 años el 16 de diciembre pasado. Sus escasos ingresos de Gallimard le han permitido coger un retiro anticipado para consagrarse a la escritura y a sus nietos. Gracias a él, nuevos autores senegaleses, como Asse Gueye e iba Dia, se inician en la novela negra.
"Hoy en día, la novela policial esta muy bien vista. Pero no siempre fue así."
-No obstante, viendo este abuelo con sus nietos en los brazos, es difícil creer que Abasse Ndione describa una sociedad tan dura. El cambio de régimen transcurrido democráticamente este otoño, es para él, portador de esperanza. Compara la elección de Abdoulaye Wade, que puso fin a 40 años de dominio del Partido socialista, al "combate de la hiena y el asno".
- "El Senegal es una sociedad violenta, pero las gentes siguen optimistas. Se dicen que Dios es grande y que mañana será mejor que hoy. De todas maneras no se puede ser verdaderamente pesimista cuando se es ¡padre de ocho hijos y abuelo de cuatro nietos!"
Tomado de 'La Gangsterera': http://gangsterera.free.fr/repolarbled.htm
(*) Título nuestro
Traducción del francés:© Zeki