Lunes, 04 de julio de 2011



Los propulsores


La llegada de Obama a la presidencia atenu? la euforia imperial, diluy? los exabruptos y redujo la impudicia belicista, pero no alter? la defensa oficial de las misiones del Pent?gono. Los estrategas tradicionales han recuperado el manejo de la pol?tica exterior, utilizan un lenguaje sobrio y preservan los c?digos de la diplomacia, frente a la actitud de mat?n que adoptaron los neoconservadores. Pero este cambio de actitud no modifica el ejercicio coercitivo de la dominaci?n imperial.

En este nuevo clima han recobrado preeminencia las justificaciones liberales, que disfrazan el militarismo con mensajes benevolentes. La justificaci?n de la intervenci?n norteamericana en la periferia retoma los mitos paternalistas, que presentan estas acciones como actos de protecci?n de un hermano mayor, sobre las desguarnecidas sociedades subdesarrolladas.

A diferencia de los apologistas corrientes, los liberales objetan los excesos y reconocen los fracasos de las acciones imperiales. Son muy cr?ticos de las aventuras de Bush, exigieron un retorno a la gesti?n multilateral, cuestionan la conducta de las tropas norteamericanas en Medio Oriente y resaltan el escaso complemento civil de esas operaciones. Alertan, adem?s, contra las consecuencias de la expansi?n militar excesiva y objetan el reducido auto-financiamiento del belicismo estadounidense. (5)

Esta mirada justifica las invasiones imperialistas con argumentos humanitarios. Destaca el socorro de los pueblos sojuzgados y el auxilio de las minor?as perseguidas por los tiranos. Con ese planteo se aprob?, por ejemplo, la ocupaci?n de Irak y Afganist?n o el ingreso de los Cascos Azules en Kosovo y Bosnia.

Pero esos pretextos son tan arcaicos como el propio imperialismo. S?lo ofrecen una actualizaci?n a los viejos enga?os coloniales. Ya no se menciona a los nativos, ni a sus salvadores de tez blanca. Pero el desembarco de las tropas, alegando el rescate de los pueblos desamparados no ha cambiado. Los imperialistas renuevan el libreto que utilizaban los ingleses para ocupar la India o que presentaban los alemanes para ingresar en Checoslovaquia. Una variante de ese relato expusieron los norteamericanos para auxiliar a Kuwait.

Las intervenciones humanitarias actuales son invariablemente precedidas de campa?as medi?ticas, destinadas a divulgar los padecimientos de cierto pueblo. En estas presentaciones nunca faltan las denuncias de limpieza ?tnica (Kosovo), persecuci?n religiosa (Afganist?n) o torturas a los opositores (Irak). Se transmite una sensaci?n de urgencia, para que los marines detengan cuanto antes el derramamiento de sangre.

Pero esta sensibilidad hacia los pueblos m?s sufridos desaparece s?bitamente luego de la ocupaci?n, cu?ndo las tropas imperiales se encargan de continuar las masacres contra las mismas (u otras) v?ctimas. En todos los casos se oculta la naturaleza selectiva de las intervenciones extranjeras y el inter?s geopol?tico, econ?mico o militar que determina cada acci?n.

Los derechos humanos vulnerados en Irak, Yugoslavia, Somalia o Sierra Leona suscitan gran indignaci?n, pero su violaci?n en Turqu?a, Colombia o Israel es totalmente ignorada. Los ?auxilios humanitarios? ocupan la primera plana cuando est?n referidos a regiones con petr?leo o diamantes, pero pierden relevancia cuando involucran zonas sin grandes recursos. En esas ?reas la opresi?n de las minor?as, las mujeres o la juventud es totalmente omitida.

Este tipo de intervenciones cobr? fuerza desde el fin de la guerra fr?a ante la desaparici?n del ?peligro comunista?, que justificaba todos los despliegues del Pent?gono. Los genocidios ?tnicos (Ruanda), los terremotos (Hait?) y las hambrunas conforman las nuevas motivaciones alegadas para ingresar en los territorios ambicionados.

En todos los casos los derechos humanos son el bien supremo a custodiar. Cuando las evidencias de las atrocidades ya han sido propagadas, basta con una foto de la tragedia para enaltecer la llegada del ej?rcito liberador. Pero los cr?menes punibles est?n rigurosamente encasillados. Siempre afectan a los pa?ses de ?frica, Asia o Am?rica Latina.

Los tribunales internacionales dependen de un mandato de Naciones Unidas, que bloquea cualquier causa contra los responsables de las grandes masacres contempor?neas. Se puede juzgar a Milosevic por los asesinatos en Serbia, pero no a Bush por la destrucci?n de Irak o a Kissinger por las matanzas de Vietnam. Los art?fices de la acci?n imperial act?an como amos del universo y guardianes de la moral. Se auto-atribuyen el derecho a regir la vida del planeta y a comportarse como salvadores de la humanidad.

Un fundamento de estas intervenciones es la teor?a pluralista (Nye, Keohane), que asocia la estabilidad con el predominio de una legislaci?n mundial concertada. Se percibe a este sustento, como la fuente de legitimidad para cualquier acci?n militar global. Se supone que ese cimiento contrarresta las fragilidades de los distintos estados nacionales. (6)

Esta visi?n tuvo primac?a durante la gesti?n de Carter y fue muy utilizada por Clinton, para identificar la globalizaci?n con una nueva modalidad de gobernabilidad mundial. Ha sido tradicionalmente defendida por los popes de la pol?tica exterior, que argumentan a favor de un poder global manejado por una sociedad de Estados Unidos con las potencias occidentales (Kissinger). (7)

Este enfoque cuestiona las adversidades que genera el hegemonismo y cuenta con el visto bueno del establishment, especialmente en los per?odos de crisis del unilateralismo. En los hechos, las dos concepciones han ejercido una influencia pendular sobre la elite norteamericana. La primera teor?a cobra importancia, cuando resulta necesario golpear los tambores de la guerra y la segunda visi?n gana terreno, cuando se requiere administrar una pacificaci?n armada.

La opci?n por una u otra alternativa nunca est? determinada por criterios normativos. Son cursos de acci?n seleccionados por su aptitud para reforzar la supremac?a imperial. Las contradicciones de esta acci?n imponen una oscilaci?n entre ambos polos, que se refleja en el predominio variable de guerras hegem?nicas y globales.

VIERNES 1 DE JULIO DE 2011

(especial para ARGENPRESS.info)


Publicado por Senocri @ 12:54
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Comentarios
Publicado por el_trampero
Mi?rcoles, 27 de julio de 2011 | 13:42

Leìdo. Sigo con la parte cuatro.