Martes, 11 de septiembre de 2007
La ondina

La ondina recogió el ánfora del fondo del estanque; allí había sido arrojada antes que los guerreros invasores la quebraran.

Los nenúfares habían cubierto la superficie del agua con su alfombra floreada ocultándola de la rapiña desatada tras la amúteba.

El rubor por ser portadora del áncora divina del pueblo, que presidió las añaceas a la sombra del árbol tutelar, producen en el rostro de la ondina reflejos de alconcilla.

¡Oh ánfora! sabes que en tu vientre los foros se ocultaron: vivas palabras de paz, pan y libertad.

Cuando ya nos veamos libres de las miserias de la guerra, y libre de enemigos el cielo esté limpio y claro como el agua, te llevaremos en manifestación solemne hasta el alcor, mágica cima arcillosa de la tierra natal de cuyo seno habíamos extraído el arte que como escudo protegió nuestro exilio en los días más amargos
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Tags: Poema, Relato poético, José Mª Amigo Zamorano, cuentecillo

Publicado por Senocri @ 12:15
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