Mi?rcoles, 04 de mayo de 2011

I


Con la sonora pulsaci?n del agua,

con el fragor terrible de los vientos,

con el sabor salado de la espuma,

yo resucito el timbre de tu verbo

que te hace oraci?n

y mar, Maestro.

De lleno

en el dintel

pur?simo del pueblo.

De lleno en el rifle de Sandino

y el grito clamoroso del obrero,

con la tenaz campa?a del infante

y la leci?n martiana del sincero.

De lleno

con el trigo de los libres

y la mazorca de oro de los buenos.

De lleno con las manos repartidas

traslado a nuestro sitio tu jilguero.


II

?
Enrique Mu?oz Meany.

Guerrrillero.

Tu limpia carabina de palabras

mell? la noche orgi?stica del cuervo.

Tu antorcha sideral

de libro y fuego

fundi? la pasta amarga del veneno.

Tu claro sustantivo americano

deshizo el mil retazos la iracundia

del rubio mercenario en su vi?edo.


Enrique Mu?oz Meany.

Hombre portento.

Tu sangre de Motagua

reg? el huerto

del pecho incandescente de los negros.


Maestro inclaudicable de los libres,

dictando la lecci?n del insurrecto.

Tu limpia catarata de verdades

ba?? la imagen n?stica del tiempo,

rompi? en rompecabezas de la duda

y ardi? con furia s?lida de infierno.

Enrique Mu?oz Meany

hecho banderadel alto ciudadano en su granero.


III

No hay duda, Mu?oz Meany.?Tu alfabeto,

tu voto palpitante de soldado

se nutre en los salitres del desierto

al lado del Argel encadenado,

se nutre en las colonias del silencio

con aire de africano

y borinque?o.

Enrique Mu?oz Meany hecho estallido

de seda, fulminante y de lucero.

No hay duda,

Mu?oz Meany, que en las aguas

del r?o tutelar de nuestros metos

habr? un horario nuevo de horizontes

sin c?rcel, ni grilletes, ni negreros.

La gran amanecida de los hombres

te lleva en sus fulgores, ?hombre recio!

No hay duda...

Mu?oz Meany, que en los lechos

del sue?o campesino

est?s completo,

que en cada amanecer del explotado

despierta tu Bolivar de alma y sue?o,

que en toda la neblina de tus muelles

descansan las amarras de tu cuerpo.

No hay duda,

Mu?oz Meany, que la ruta

del puma colosal est? en tu acecho,

que cada desayuno encarcelado

lo endulzan las esencias de tu acero,

que en toda geograf?a ensombrecido

se yergue el gran mensaje de tu incendio,

que en todo polvor?n de amor y lucha

est?s con el machete de Maceo.

No hay duda,

Mu?oz Meany, guerrillero,

que en todas las almohadas del rebelde

se acuesta el infinito de tu cielo.

__________

(*) Poeta guatemalteco
(1) Aparecido en la publicaci?n 'Guatemala Comercial' con el t?tulo 'Invocaci?n. Nosotros lo hemos cambiado. Que el poeta nos perdone.

(Del libro 'POES?A REVOLUCIONARIA GUATEMALTECA. de M? Luisa Rodr?guez. Edita: Zero, S.A. Madrid, octubre 1969)


Publicado por Senocri @ 18:22
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Comentarios
Publicado por el_trampero
Jueves, 05 de mayo de 2011 | 2:40

No hay duda,

Muñoz Meany, guerrillero,

que en todas las almohadas del rebelde

se acuesta el infinito de tu cielo.

Publicado por el_trampero
Jueves, 05 de mayo de 2011 | 2:44

No hay duda: Sandino, los guerrilleros de Nicaragua, los del Salvador, tal vez duermen, pero en su almohada se acueta el infinito de ese cielo.